Reparar vs. Cambiar el Tejado Completo: Cómo Saber Qué Necesitas Realmente

Llamar a un profesional porque tienes una gotera y que te diga “esto hay que cambiarlo entero” puede sonar a sobreventa. Lo entendemos. Pero a veces, aunque duela, es la verdad.

La diferencia entre reparar y sustituir un tejado no es solo de precio a corto plazo, sino de cuántas veces vas a volver a meter la mano al bolsillo en los próximos años. Y de si vas a poder dormir tranquilo cuando llueva.

En este artículo te explicamos, sin vender humo, cuándo merece la pena reparar y cuándo es momento de decir adiós a ese tejado que ya cumplió su ciclo.

Cuándo SÍ tiene sentido reparar (seamos honestos)

No todo tejado con un problema necesita ser sustituido. Hay casos en los que una reparación puntual es la solución más sensata:

Una reparación puede ser suficiente si:

  • El problema está claramente localizado y es puntual (una chimenea mal sellada, un canalón roto)
  • El resto de la cubierta ha pasado una inspección profesional sin incidencias
  • La estructura de madera está sana y sin signos de humedad
  • El tejado está bien ejecutado desde el origen y solo ha sufrido un daño concreto y reciente

En estos casos, un buen profesional te dirá la verdad: “esto se arregla con una reparación”. Punto.

Cuándo reparar es tirar el dinero

Ahora bien, hay situaciones en las que seguir reparando es como ir poniendo tiritas a una pierna rota. Puedes hacerlo, pero no va a solucionar el problema de fondo.

Es momento de plantearse el cambio completo cuando:

1. El tejado está mal ejecutado desde el origen

Aquí viene algo que mucha gente no sabe: la edad del tejado no es lo que determina si hay que cambiarlo.

Hemos visto tejados de 50 años en perfecto estado y tejados de 5 años que había que tirar enteros. ¿La diferencia? La calidad de la instalación original y los materiales utilizados.

Si el tejado se hizo mal desde el principio (con el material inadecuado, sin impermeabilización, con pendiente incorrecta…), da igual que sea nuevo: el problema va a persistir.

Señales de mala ejecución:

  • Goteras recurrentes desde que se instaló
  • Tejas que no ajustan bien entre sí
  • Ausencia de lámina impermeabilizante bajo teja
  • Estructura insuficiente para el peso de la cubierta

2. Tienes múltiples goteras en diferentes puntos

Una gotera puntual puede ser una teja desplazada por el viento. Dos goteras en zonas opuestas ya es un patrón. Si cada vez que llueve aparecen manchas en diferentes habitaciones, el problema no son las tejas sueltas, es el sistema completo.

Esto suele indicar:

  • Fallos en la impermeabilización general
  • Deterioro de la estructura de soporte
  • Problemas de pendiente o evacuación de agua
  • Mala ejecución original

3. Los desprendimientos pueden ser solo la punta del iceberg

A veces parece que “solo hay unas tejas mal”. Pero cuando un profesional inspecciona, descubre que el tejado entero se ha deslizado hacia abajo o que hay problemas estructurales graves.

Lo que a simple vista parece un problema localizado, en realidad puede ser síntoma de:

  • Fallo en los sistemas de fijación
  • Movimientos de la estructura de madera
  • Sobrecarga no prevista
  • Deterioro generalizado

Por eso es fundamental una inspección técnica antes de decidir si “cambiar cuatro tejas” o afrontar una sustitución completa.

4. Las reparaciones se han vuelto recurrentes

Haz memoria: ¿cuántas veces has reparado el tejado en los últimos años?

Si cada temporada de lluvias tienes que llamar al techador, estás en un bucle caro. Cada intervención puntual tiene su coste, y al final acabas gastando más en parches que lo que te costaría amortizar una solución definitiva.

5. La estructura de madera muestra signos de deterioro

Cuando inspeccionamos un tejado y vemos que las vigas o rastreles tienen manchas oscuras, se hunden al presionar o tienen hongos, la cosa va más allá de las tejas.

La madera comprometida no se arregla cambiando cuatro tejas. Y si sigues ignorándolo, el problema pasa de “caro” a “peligroso”.

6. Las tejas están descatalogadas (y esto es más grave de lo que parece)

Si tu tejado tiene tejas de un modelo que ya no se fabrica, cada reparación será un problema serio.

¿Por qué es tan complicado mezclar modelos?

  • Las tejas de diferentes modelos no ajustan bien entre sí (cada una tiene su propio sistema de encastre)
  • Las dimensiones varían: tamaño, grosor, curvatura… no son universales
  • Al no encajar correctamente, se mete el agua por los huecos
  • En ocasiones hay que cortar las tejas para que encajen, lo que compromete aún más la estanqueidad
  • El resultado es un tejado con múltiples puntos de filtración futura

Básicamente, es prácticamente imposible que una reparación con tejas de otro modelo quede bien y sea estanca a largo plazo.

7. El aislamiento térmico es inexistente o insuficiente

Si tu factura de calefacción y aire acondicionado es alta y notas que la casa no mantiene la temperatura, probablemente tu tejado esté dejando escapar el dinero (literalmente).

Los tejados antiguos (o mal ejecutados) no tenían los estándares de aislamiento actuales. Cambiar el tejado completo te permite instalar aislamiento moderno que mejora significativamente la eficiencia energética de tu hogar.

Qué incluye un cambio completo de tejado (y por qué no es "solo cambiar tejas")

Mucha gente piensa que cambiar el tejado es quitar las tejas viejas y poner nuevas. Ojalá fuera tan sencillo.

Un cambio profesional incluye:

  • Retirada completa del tejado antiguo con gestión adecuada de residuos
  • Inspección y refuerzo de la estructura de madera si es necesario
  • Instalación de lámina impermeabilizante bajo teja (el seguro de vida de tu cubierta)
  • Aislamiento térmico acorde a normativa actual
  • Colocación de teja nueva con sistemas de fijación modernos y adecuados al tipo de cubierta
  • Renovación de elementos complementarios si es necesario
  • Sellados, remates y encuentros (chimeneas, ventanas de tejado, etc.)
  • Limpieza total de obra

Todo esto lo hacemos con andamio europeo certificado, minimizando las molestias y garantizando la seguridad de tu familia y de nuestro equipo.

¿Y si no estoy seguro?

Es normal tener dudas. Al fin y al cabo, cambiar el tejado es una inversión importante.

Nuestra recomendación: Pide una inspección profesional. Un técnico cualificado puede evaluar el estado real de tu cubierta y darte un diagnóstico honesto.

En Cubiertas y Tejados Javier Arias llevamos más de 40 años diciendo la verdad a nuestros clientes: si tu tejado se puede reparar, te lo decimos. Si necesita sustitución, te explicamos por qué.

No hacemos chapuzas ni soluciones rápidas. Hacemos tejados que duran décadas.

Preguntas frecuentes

¿La edad del tejado determina si hay que cambiarlo?
No. Hemos cambiado tejados prácticamente nuevos por estar mal ejecutados, y mantenido tejados de muchas décadas en perfecto estado. Lo importante es cómo se hizo y con qué materiales.

¿Se puede cambiar el tejado sin salir de casa?
Sí. Con la planificación adecuada, puedes seguir viviendo en tu casa durante la obra. Eso sí, habrá ruido y movimiento, pero es temporal.

¿Cuánto tarda cambiar un tejado?

Depende de la complejidad. Para un chalet unifamiliar de tamaño medio, normalmente entre 3 semanas y un mes de trabajo.

¿Hay mejor época del año para cambiar el tejado?
Trabajamos todo el año. Si llueve, dejamos todo tapado con lonas para que no entre agua. No tienes que esperar a una estación concreta.

¿Las garantías de verdad se cumplen?
En nuestro caso, sí. Ofrecemos garantía por escrito tanto en materiales como en mano de obra. Y llevamos 40 años en el sector, así que estaremos aquí cuando las necesites.

¿Necesitas una segunda opinión sobre el estado de tu tejado?
Contacta con Cubiertas y Tejados Javier Arias para una inspección profesional. Te diremos la verdad: si se puede reparar o si ha llegado el momento de renovar.